Los modelos de color aditivo y sustractivo describen cómo se crea el color. No son teorías opuestas, sino las dos formas más comunes y prácticas de crear la percepción del color. La base de estos modelos de color reside en dividir el espectro de luz visible en sus regiones más dominantes: rojo, verde y azul. De este modo, la mezcla aditiva y sustractiva de colores permite al ojo humano crear todo un espectro de colores.
La diferencia entre el color aditivo y el sustractivo radica en la forma en que se crea el color. Descubramos en qué se diferencian estos modelos de color, qué modelos de color se utilizan para qué fines y cómo medir el color aditivo y sustractivo.
¿Qué es el color aditivo (RGB)?
También conocido como modelo de color RGB, el color aditivo es el proceso de añadir un conjunto de longitudes de onda a otro para crear un nuevo color, de ahí el término aditivo. Los colores primarios del espectro de luz visible -rojo, verde y azul- se mezclan en diferentes combinaciones y con distintos niveles de intensidad para producir colores secundarios.
Al sumar todas las diferentes longitudes de onda de la luz natural, el ojo ve luz blanca en lugar de cada color. Cuando no hay luz, el ojo percibe el negro.
¿Para qué sirve el modelo de color RGB?
Hoy en día, el modelo de color aditivo se utiliza principalmente para visualizar, representar y mostrar imágenes en sistemas electrónicos, como televisores, monitores de ordenador y teléfonos móviles. Como se trata de dispositivos emisores de luz, empiezan en negro y añaden luz roja, verde y azul para producir el espectro de colores. Cuando creas un diseño en tu ordenador o tableta, utilizas el modelo de color RGB.