Los agentes blanqueadores ópticos presentan retos especiales para la medición precisa del color en los productos de papel. Fuente de la imagen: Karolina Grabowska, usuaria de Pexels
Durante décadas, la medición espectrofotométrica del color ha desempeñado un papel integral en el desarrollo y la producción de productos de papel que satisfacen las diversas necesidades de los consumidores en un mercado competitivo y en crecimiento. El alto nivel de precisión, la cuantificación exacta de los datos espectrales, la naturaleza no destructiva y la versatilidad de los espectrofotómetros los han convertido en un elemento central de la gestión de la calidad del color para los fabricantes de papel de todo el mundo. Sin embargo, la creciente popularidad de los agentes blanqueadores ópticos está planteando retos considerables a los espectrofotómetros no equipados para manejar estos exclusivos potenciadores del color. A medida que aumenta el uso de estos compuestos químicos, la elección de un instrumento que permita analizar con precisión los papeles tratados es más importante que nunca para satisfacer la demanda de papeles brillantes y estéticamente agradables que esperan los consumidores.
Las expectativas de los consumidores de blancos excepcionalmente brillantes han llevado a los fabricantes de papel a recurrir cada vez más a los agentes blanqueadores ópticos como una opción eficaz y económica para crear tonalidades blancas muy marcadas. Fuente de la imagen: Usuario de Flickr Emilian Robert Vicol