El color de los siropes de arce puede variar de un lote a otro. Mantener la calidad y consistencia del color es crucial para mejorar la comerciabilidad en esta competitiva industria. Fuente de la imagen: David Black, usuario de Flickr
El sirope de arce es un producto muy popular en nuestra casa... parece que mis hijos se lo echan a casi todo. Por eso en nuestra despensa tenemos un contenedor del tamaño de un almacén para asegurarnos de que nunca se nos acabe. Sin embargo, no todos los siropes de arce son iguales. Por desgracia, lo aprendimos por las malas cuando una mañana mi familia se despertó con una pila de tortitas bien calientes y nos dimos cuenta de que nos habíamos quedado sin sirope. Después de una súplica desesperada, mi marido corrió a la tienda sólo para volver con una botella más pequeña de la misma marca que preferíamos; sin embargo, tenía la apariencia y la consistencia del agua sucia. Mis hijos se negaron a comerlo diciendo que "no tenía buen aspecto".
Ya sé que dicen que no se puede juzgar un libro por su portada, pero las investigaciones demuestran que la percepción del sabor y el aspecto visual van de la mano.1 De hecho, el aspecto del color es lo primero que tienen en cuenta los consumidores a la hora de elegir un producto, así que quizá sea más cierto el viejo dicho de "amor a primera vista". A decir verdad, el brebaje con aspecto de agua turbia de la botella más pequeña de la tienda no tenía un sabor tan diferente, pero muchos consumidores pasan de los alimentos y bebidas simplemente porque "no tienen buen aspecto".
La preferencia visual es en realidad un sistema de alerta interno que nuestro cuerpo y nuestra mente utilizan para protegernos de los alimentos nocivos, por lo que no es de extrañar que nuestras decisiones de compra dependan tanto del atractivo visual. Por eso los fabricantes invierten tanto tiempo y energía en garantizar que los colores se mantengan constantes durante toda la producción y de un lote a otro. Por supuesto, los productos alimentarios varían mucho en apariencia y requieren métodos diferentes para un análisis preciso del color.
La nueva normativa sobre clasificación cromática del arce exige un análisis instrumental para controlar la calidad del color. Fuente de la imagen: Dany Johnson, usuario de Flickr