Cómo entender que el agua de coco pueda volverse rosa
Cuando se extrae por primera vez de un coco joven y verde, el agua de coco ofrece el aspecto de un líquido transparente parecido al plasma. Durante el procesado, la pulpa presente en el agua contribuye a crear una turbidez que puede acabar sedimentándose. Cuanto más tiempo esté el agua expuesta al aire, más probable es que afecte a la enzima polifenoloxidasa (PPO). Esta enzima está presente en una serie de frutas, como las manzanas y los aguacates, y es responsable del pardeamiento y la decoloración que se producen con la oxidación.
En el agua de coco, el PPO cambia el color de amarillo pálido o blanco a rosa. Aunque el agua de coco rosa no es peligrosa, puede desanimar a los consumidores. Cuando los compradores esperan que su agua de coco tenga un determinado aspecto, demasiada variación puede alejarlos de sus productos y llevarlos a los brazos de sus competidores. Para evitarlo, muchos fabricantes han empezado a utilizar prácticas y tecnología especializadas destinadas a preservar el aspecto original del líquido.
Minimización de los cambios de color en el procesamiento del agua de coco
Según un estudio científico publicado por Food Science & Nutrition, el procesado adecuado del agua de coco puede retrasar o incluso evitar la decoloración durante algún tiempo. El estudio indicaba que el procesado a alta presión era superior al tratamiento a alta temperatura durante poco tiempo para preservar los aromas, sabores y colores originales del agua.
Al considerar los cambios de coloración en el agua de coco, los fabricantes deben evaluar también el efecto de la turbidez o turbidez en el aspecto de su producto. En el agua de coco se espera un cierto nivel de turbidez, pero un exceso de sedimentos en la bebida puede darle un aspecto opaco, acentuando el color del producto en general. Se necesita un espectrofotómetro de calidad para controlar los niveles de turbidez y color y garantizar un aspecto uniforme en el momento de la distribución.