El azúcar en polvo se utiliza en las cocinas de todo el mundo para crear un glaseado suave para las galletas de azúcar o para dar el toque final a un pastel de embudo. Independientemente del uso que se le dé, los clientes esperan que el azúcar en polvo tenga un aspecto determinado: un polvo blanco finamente molido.
Para garantizar que su producto de azúcar en polvo cumple las normas del sector y de calidad, siga estas prácticas recomendadas.
Igualar la consistencia del color del azúcar en polvo
El polvo blanco tradicional es el aspecto ideal que la gente piensa que tiene el azúcar en polvo. Si un cliente abre una bolsa y descubre un polvo de otro color, puede suponer inmediatamente que el azúcar se ha echado a perder, aunque no sea así.
El color tiene repercusiones tanto prácticas como psicológicas, y mantener la consistencia del color actúa como signo de calidad para muchos alimentos e ingredientes, incluido el azúcar en polvo. El aspecto blanco puro del azúcar en polvo ayuda a los consumidores a sentirse seguros utilizándolo en todos sus productos horneados, a la vez que pueden saber fácilmente si se estropea.