El color desempeña un papel fundamental en la industria alimentaria, ya que influye en la forma en que las personas perciben los distintos productos. Los consumidores suelen asociar el color con el sabor, lo que les lleva a juzgar el sabor de un producto en función de su aspecto. Esta tendencia es especialmente cierta en la industria de los cereales.
Varios factores influyen en la calidad del color de los cereales, como los ingredientes y los procesos de fabricación. Supervisar estos elementos mediante evaluaciones del color ayuda a las empresas a garantizar la uniformidad del color documentando los cambios de color y realizando pruebas de control de calidad.