Los alimentos varían en color, textura y consistencia. El desarrollo de un sistema de clasificación del color garantiza que se utilicen los métodos e instrumentos adecuados para generar los datos de color más precisos. Fuente de la imagen: Usuario de Flickr Pen Waggener
La medición del color es una práctica habitual en la industria alimentaria y proporciona un análisis coherente y cuantitativo del color. El color real se ve a menudo falseado por diversos factores, como las diferencias en la percepción humana del color, las variaciones en las condiciones de iluminación y el ángulo de observación. Dado que los distintos alimentos responden de forma diferente a estos numerosos elementos, se ha desarrollado un sistema de clasificación del color para ayudar a los fabricantes de alimentos a tomar las mejores decisiones en la instrumentación de medición del color basándose en las apariencias y consistencias de los alimentos.
Dado que los distintos alimentos responden de forma diferente a estos numerosos elementos, se ha desarrollado un sistema de clasificación del color para ayudar a los fabricantes de alimentos a tomar las mejores decisiones en materia de instrumentación de medición del color en función del aspecto y la consistencia de los alimentos.