El ajuste preciso de los colores es esencial para crear productos de alta calidad en la industria textil. Fuente de la imagen: Charisse Kenion, usuaria de Unsplash
Si trabaja en el sector textil, comprenderá las complejidades inherentes a la creación de los tonos perfectos. Desde materias primas hasta métodos de procesamiento, el aspecto final de sus textiles depende de una plétora de variables que deben controlarse de cerca para producir los colores que desea. Por ello, el control de calidad del color es un componente esencial del proceso de desarrollo y fabricación del producto, que le ayuda a garantizar que sus productos están a la altura de su visión.
Sin embargo, la industria textil se enfrenta a retos únicos a la hora de implantar sistemas sólidos de control de calidad del color. Uno de los retos más importantes es la identificación del metamerismo del iluminante, que puede suponer un serio obstáculo para la igualación del color. Sin la capacidad de controlar este fenómeno, su capacidad para lograr el resultado deseado se ve comprometida, lo que potencialmente conduce a un desperdicio innecesario y a una reducción de la eficiencia. Por ello, invertir en tecnologías que puedan alertarle del metamerismo del iluminante es esencial para producir los tonos adecuados.
Los cambios en la fuente de luz pueden alterar drásticamente cómo percibimos el color. Fuente de la imagen: Unsplash usuario tu tu