El color es una presencia dominante en nuestra vida cotidiana. Desde la ropa que llevamos hasta los alimentos que comemos, estamos constantemente viendo y evaluando el color. Pero, ¿cómo afecta la luz a los colores que vemos? Si alguna vez ha notado que su percepción del color cambia con diferentes fuentes de luz, entonces ha experimentado un molesto fenómeno conocido como metamerismo.
¿Qué es el metamerismo?
El metamerismo se produce cuando dos colores coinciden bajo un tipo de iluminación pero no bajo otro. Esta peculiaridad tiene que ver con la relación entre la luz y el color.
Percibimos el color en función del modo en que un objeto refleja la luz, y esa percepción se basa en la fuente de luz. Si comparamos la reflectancia de la luz incandescente con la de la luz diurna, por ejemplo, veremos que la luz incandescente tiene un mayor nivel de energía en la zona roja del espectro. Esto significa que un objeto visto bajo luz incandescente aparecerá más rojo que a la luz del día. La luz diurna tiene más energía en el extremo opuesto, el azul, del espectro.
La información de reflectancia sobre un color específico se conoce como la "huella dactilar" de ese color. Cuando dos colores parecen idénticos bajo una fuente de luz, pero diferentes bajo otra, se conocen como un par metamérico.