¿Qué te dicen tus pastillas? Fuente de la imagen: www.glasbergen.com
Recientemente se han realizado numerosos estudios sobrepsicología del color. El color puede decirnos mucho sobre quiénes somos, cómo nos sentimos y las decisiones que tomamos. ¿Por qué la gente prefiere la limonada rosa? Y por qué es azul esa "pastillita"? No es por casualidad. Como seres humanos, existe una correlación directa entre nuestros sentidos y el color. La psicología del color no sólo influye en nuestros procesos internos de pensamiento, sino que también tiene una gran influencia en el consumo, especialmente cuando se trata de productos farmacéuticos. Todas las grandes empresas farmacéuticas saben que el color es uno de los ingredientes más importantes de los medicamentos recetados. Por eso dependen de los más altos niveles de tecnología del color y espectrofotometría para mantener la coherencia y precisión de sus productos.
Todo es cuestión de color
La medicina se remonta a los primeros tiempos de la historia y, aunque se han producido avances y cambios significativos a lo largo de los milenios, la incorporación del color es relativamente nueva. Sólo en el último siglo, las pastillas han pasado de tener un tinte blanco calcáreo tradicional al colorido surtido que se encuentra hoy en las estanterías de las farmacias. Pero, ¿qué tiene esto que ver con la psicología del color? Mucho.
Al hacer rosa la medicación infantil, muchas empresas farmacéuticas esperan apelar a sus sentidos y fomentar la creencia de que el medicamento tendrá un sabor dulce. Fuente de la imagen: Stickpen vía Wikimedia.org
Hay muchas razones para codificar las píldoras por colores, pero quizá la más interesante seala influencia que muchos de estos colores tienen en nuestra psique. Los estudios han demostrado que cuando el color de la píldora coincide mentalmente con el resultado deseado, los pacientes experimentan mayores beneficios. Muchos medicamentos infantiles tienen un color rosado distintivo por la misma razón que la gente elige la limonada rosa en lugar de la amarilla. El cerebro humano asocia el color rosa con un sabor más dulce. Lo mismo ocurre con el color azul. El azul más oscuro indica un color tradicionalmente masculino, que se ha utilizado con éxito como estratagema de marketing para cierto medicamento que mejora la masculinidad. Los tonos azules o verdes más claros se asocian a una sensación de calma y suelen aplicarse a fármacos que pretenden tener este efecto. Encuestas recientes han demostrado que los pacientes de edad avanzada prefieren el color rojo para sus pastillas de medicación cardiaca, así como distintas variaciones de color para que sus medicamentos sean más fáciles de identificar.