Los aditivos alimentarios como los nitratos y los sulfitos están presentes en muchos alimentos favoritos. La concentración adecuada de estos conservantes alimentarios es esencial para la salud y la seguridad humanas y puede medirse fácilmente mediante tecnología espectrofotométrica. Fuente de la imagen: Steven Depolo, usuario de Flickr
Los conservantes son una parte normal de la producción de alimentos en el siglo XXI. Estos aditivos se utilizan habitualmente para prolongar la vida útil de muchos productos alimenticios y para evitar la putrefacción y la descomposición prematura de una gran variedad de alimentos. Para aprovechar los beneficios de los conservantes alimentarios comunes, es necesario medir cuidadosamente la saturación del color para cuantificar los niveles de concentración de estos aditivos y ayudar a mantenerlos seguros para el consumo humano. Los aditivos alimentarios comunes, como los nitratos y los sulfitos, pueden medirse fácil y eficazmente mediante el uso de la espectroscopia UV-VIS. Con un espectrofotómetro se puede analizar la saturación de color de las muestras de alimentos para garantizar que se alcanzan los niveles adecuados y se cumplen las normas reglamentarias.
A pesar del uso común de aditivos en la producción moderna de alimentos, también se ha pensado que altos niveles de conservantes producen efectos nocivos en los seres humanos. Estudios recientes han alertado a los consumidores de los peligros de estos conservantes en los alimentos, y muchos buscan productos naturales o que contengan niveles más bajos de aditivos. Sin embargo, omitir por completo el uso de conservantes alimentarios simplemente no es una opción para todos los productos, especialmente los destinados al consumo masivo o que deben importarse o exportarse en grandes cantidades. Por lo tanto, el uso de aditivos alimentarios con moderación es un elemento clave para mantener la seguridad y la calidad de los productos alimentarios.