El papel se inventó en China, donde la gente empezó a escribir en hojas de tela para llevar registros. A partir de ahí, un funcionario de la corte china creó una pasta con materiales naturales y la dejó secar en forma de estera fina. La producción de papel ha cambiado a lo largo de los años hasta convertirse en lo que conocemos hoy. En HunterLab, nos dedicamos a ayudar a la industria papelera a cumplir las normas de color y las mejores prácticas para la producción de papel.
Cumplimiento de las normas de color para el papel
El papel blanco puede parecer un estándar de color sencillo de cumplir, pero conseguir el tono de blanco adecuado puede ser todo un reto si tenemos en cuenta las propiedades de la superficie. Aunque puede haber un blanco específico que todos los fabricantes de papel quieran conseguir, deben tener en cuenta cómo se refleja la luz en las diferentes superficies, desde las mates de bajo brillo hasta las de alto brillo.
Los colores tienen luz reflejada y luz absorbida, y estas medidas afectan a nuestra percepción del color. Sin embargo, la luz reflejada no es un indicador del color real, mientras que la luz absorbida sí lo es. En el caso del papel de brillo medio y alto, sus superficies brillantes ofrecen mucha luz reflejada, lo que distorsionará nuestra percepción del color.
Para encontrar el color adecuado, los fabricantes de papel recurren a instrumentos que ofrecen una medición cuantificada del color, en lugar de contar con el ojo humano. Máquinas como los espectrofotómetros pueden registrar la luz que refleja y absorbe una superficie para proporcionar una medición definitiva del color. Con este método, los fabricantes pueden conseguir un papel blanco uniforme en todos los brillos.