El color rojo brillante del tomate puede decirnos mucho sobre su calidad y nutrición.
La terminología de los colores ha ido cambiando; lo que antes llamábamos rojo ahora se denomina magenta. Bueno, ya sabes cómo va la canción: "tú dices tomate; yo vi tomahto". Sin embargo, cuando se trata del color sólo hay una norma a la que atenerse.
Las puntuaciones colorimétricas son un componente importante para cuantificar el color con el fin de crear las medidas necesarias para relacionar la calidad del producto con una escala de clasificación. Estas puntuaciones se han desarrollado a través de una extensa investigación y análisis de productos de tomate en varias etapas de producción para asegurar la consistencia del color y la madurez. Varios métodos colorimétricos y espectrofotómetros se han utilizado para revolucionar la industria del tomate y conducir a estándares más altos en todos los productos a base de tomate.
La importancia de la medición del color en los productos del tomate
Las investigaciones han demostrado que el color desempeña un papel muy importante en los gustos y elecciones de los consumidores. Los tomates son especialmente apreciados por su intenso color rojo, perdón, magenta. Aunque la forma en que pronunciamos un color no es realmente importante, la forma en que lo percibimos sí lo es. Las brillantes tonalidades rojas de los tomates son un indicador importante de la madurez y el sabor de la fruta. La intensidad del color rojo es también un indicador de la cantidad de licopeno de un tomate, y es importante medirlo por este valioso antioxidante que aporta. Cuanto más maduro es el fruto del tomate, más fuerte es el tono de rojo que exhibe y más altos son los niveles de licopeno que posee. Esto sirve para demostrar por qué el grado de color del producto es de suma importancia en la industria del tomate.
Existe un sistema de puntuación estándar colorimétrico objetivo para determinar la madurez y la calidad del producto. Fuente de la imagen: Flickr usuario Richard Leeming