Puede que las estadísticas y los promedios no formen parte de su típica conversación durante la cena, pero estos conceptos desempeñan un papel importante en el aspecto de muchos de los alimentos que comemos, así como de otros productos y bienes domésticos. Muchos alimentos, como los productos horneados, las frutas y las verduras, presentan variaciones de color en el desarrollo y procesamiento del producto. Las variaciones de color también son habituales en materiales domésticos como suelos de madera laminada, moquetas con textura o dibujos y otros materiales de construcción. Tratar de crear consistencias visuales de color en este tipo de productos puede suponer un verdadero reto, pero encontrar mediciones medias de muestras con análisis espectrofotométricos permite la estabilidad y consistencia del color entre lotes y en distintos lugares de fabricación.
El aspecto de los productos horneados puede variar mucho de un lote a otro. Encontrar una lectura de color media puede ayudar a gestionar las consistencias y garantizar la cohesión entre varias plantas de fabricación. Fuente de la imagen: Rebecca Siegel, usuaria de Flickr