Un colorante alimentario es una sustancia química que utiliza un color artificial para mejorar el aspecto de los alimentos. Aunque el colorante puede mejorar el aspecto de bebidas, dulces y otros alimentos, a muchos les preocupan los efectos secundarios adversos. Más información sobre por qué coloreamos los alimentos y cómo afecta a la salud.
Historia del colorante alimentario
El colorante alimentario existe desde hace siglos. Se desarrolló por primera vez alrededor del año 1500 a.C. utilizando azafrán o vino. Los primeros romanos utilizaban estas opciones naturales, así como moras, flores, zanahorias, remolachas y granadas. El primer colorante alimentario artificial se fabricó con alquitrán de hulla en 1856. Hoy en día, los colorantes alimentarios son derivados del petróleo.
¿Por qué coloreamos los alimentos?
Los colorantes alimentarios cambian el color y el aspecto de los alimentos para que resulten más atractivos al consumidor. Algunos procesos alimentarios pueden eliminar el color natural de los alimentos. El colorante se lo devuelve para que el alimento tenga el aspecto esperado. Los fabricantes de alimentos suelen preferir los colorantes artificiales a las opciones naturales porque tienen colores más vivos, una vida útil más larga y un menor coste de producción.
Efectos de los colorantes alimentarios en la salud
La seguridad de los colorantes alimentarios es un tema largamente debatido debido a la preocupación por los efectos negativos para la salud. De los cientos de colorantes alimentarios desarrollados, unos pocos se consideran seguros para el consumo porque se ha comprobado su toxicidad en animales. El amarillo 5, el rojo 40 y el amarillo 6 son los más comunes.
La seguridad de los colorantes alimentarios puede ser confusa porque distintos países tienen leyes diferentes sobre el mismo colorante alimentario. Por ejemplo, la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) coinciden en que los colorantes alimentarios no son perjudiciales. Sin embargo, hay colorantes alimentarios aprobados por la FDA pero prohibidos por la EFSA, y viceversa.