La naturaleza protectora del ojo humano hace que la administración de medicamentos oftálmicos sea extremadamente difícil de controlar. Sin embargo, gracias a las nuevas tecnologías y al análisis espectral, una nueva forma de medicación oftálmica puede aportar una solución. Fuente de la imagen: Flickr CC user Elizabeth Ellis
La administración de medicamentos es una parte importante de la eficacia farmacéutica y la espectrofotometría desempeña un papel vital en el desarrollo y la supervisión de diversas formas de medicamentos con receta. Los comprimidos, cápsulas, polvos, orodispersables y medicamentos líquidos utilizan la espectrofotometría para ayudar en el análisis de los API (principios activos farmacéuticos), la estabilidad y la seguridad de estos productos. Esta herramienta sencilla y eficaz abarca una amplia gama de compuestos farmacéuticos, texturas y viscosidades. La investigación actual utiliza esta tecnología para conducir a la industria farmacéutica hacia nuevos horizontes.
Una de las principales áreas de investigación y necesidad de crecimiento tiene que ver con la eficacia de los medicamentos oftálmicos. Los medicamentos para los ojos siguen siendo difíciles de administrar con eficacia. "Las soluciones oftálmicas convencionales suelen presentar una biodisponibilidad deficiente y una respuesta terapéutica débil porque a menudo se eliminan antes de llegar a la córnea, cuando los pacientes parpadean o sus ojos lagrimean"1 Esto reduce enormemente la eficacia de estos medicamentos, lo que dificulta la dosificación adecuada y hace que los resultados óptimos sean inconsistentes. Los API de estas soluciones no sólo pierden su eficacia rápidamente tras la administración, sino que la naturaleza protectora del ojo humano elimina eficazmente estas formulaciones a través de los conductos lagrimales y transfiere esta medicación a otras zonas del cuerpo no afectadas. Esto puede afectar inadvertidamente al tracto gastrointestinal, provocando respuestas adversas que de otro modo podrían evitarse.
Encontrar una nueva solución
Se utilizan varios tipos de medicamentos oftálmicos para tratar enfermedades del ojo, pero su eficacia desaparece rápidamente una vez que se induce el contacto con la superficie. Tanto si la medicación se presenta en forma de colirio, pomada o cápsula, los estudios demuestran que la concentración del fármaco disminuye rápidamente a los pocos minutos de su administración. Los nuevos avances en el campo de las soluciones oftálmicas han conducido al desarrollo de formulaciones que se convierten en una sustancia de tipo gel una vez que entran en contacto con la superficie del ojo. Dado que estas soluciones cambian de viscosidad, se debe realizar un seguimiento continuo para confirmar que la eficacia y la uniformidad del fármaco prevalecen a lo largo de estos cambios.
La espectrofotometría UV es una forma sencilla de controlar continuamente estos cambios y ya se utiliza para diversas aplicaciones en la industria farmacéutica. Para garantizar que las soluciones oftálmicas gelatinosas mantienen la uniformidad del contenido de fármaco, es necesario cuantificar la concentración de principios activos en toda la suspensión.2 Los espectrofotómetros UV utilizan las tasas de absorción para cuantificar estas concentraciones y proporcionar datos e información continuos sobre la uniformidad y los cambios que, de otro modo, serían inobservables mediante inspección visual. La determinación de estos ingredientes puede entonces darse como datos numéricos para pruebas de consistencia y repetibilidad.
Los espectrofotómetros UV utilizan mediciones de absorción de luz para cuantificar la concentración y uniformidad de las soluciones oftálmicas. Fuente de la imagen: Flickr CC user peasap