Los consumidores interpretan la consistencia del color como un sello distintivo de la calidad de su empresa y de la conveniencia de sus productos. Como resultado, la medición del color es un proceso crítico en la fabricación de muchas industrias, desde la producción de alimentos hasta plásticos y textiles. Los espectrofotómetros superan las comparaciones manuales al proporcionar datos objetivos y científicos que eliminan las conjeturas y favorecen la coherencia. Aprender a elegir el espectrofotómetro adecuado para sus necesidades le ayuda a garantizar la captura de datos más precisa y el mejor valor para su inversión.
1. Utilice las características de su muestra como guía principal
La espectrofotometría moderna está totalmente orientada al sustrato, con soluciones especializadas disponibles para medir el color con precisión en muestras como productos de tomate y cafés. Como resultado, los rasgos de lo que está cuantificando el color y los datos espectrales son la base para elegir el espectrofotómetro adecuado. Entre los factores a tener en cuenta se incluyen:
Opacidad de la muestra
Los espectrofotómetros utilizan diferentes geometrías de medición y diseños constructivos en función de la opacidad de la muestra.
Por ejemplo, los fabricantes suelen medir muestras translúcidas y transparentes captando datos de transmisión. En este diseño, la luz pasa a través de la muestra hasta los detectores del otro lado, que recogen y analizan los datos en función de la escala o índice de color elegido.
Por el contrario, las mediciones de reflectancia son ideales para muestras translúcidas a opacas con características no uniformes, como los aperitivos. Estas opciones pueden presentar geometrías direccionales o difusas.
Los espectrofotómetros direccionales 45°/0° y 0°/45° reproducen la forma en que el ojo humano percibe el color con configuraciones de fuente de luz bidireccionales o circunferenciales. Este enfoque es el mejor para garantizar la coherencia del color en muestras en las que los acabados superficiales pueden variar e influir en la percepción del color. Los espectrofotómetros difusos de 8° iluminan por igual desde todas las direcciones con un diseño de fuente de luz esférica, lo que los hace perfectos para aplicaciones cuyo objetivo es la coincidencia real del color. Estas soluciones también son compatibles con la medición de la transmitancia para muestras translúcidas y transparentes, lo que aumenta su versatilidad de aplicación.
Coste y tamaño de las muestras
A la hora de evaluar qué espectrofotómetro satisfará mejor sus necesidades, los tamaños mínimo y máximo de muestra que puede manejar son una consideración clave.
En industrias como el procesamiento químico y la fabricación farmacéutica, las muestras pueden ser extremadamente caras. La solución ideal ofrecerá el mínimo tamaño de muestra posible para ayudar a contener los costes. Por el contrario, algunas aplicaciones requieren muestras más grandes para aumentar la precisión de la medición, por lo que querrá elegir un dispositivo con la flexibilidad necesaria para adaptarse a sustratos de mayor tamaño.
Muestras que requieren la captura simultánea de datos
Cuantificar los datos de otros aspectos de la muestra, como la turbidez, es fundamental para algunos productos. Por ejemplo, los cerveceros deben medir el color y la turbidez para garantizar una calidad uniforme. Los sistemas tecnológicamente avanzados pueden captar simultáneamente ambas mediciones para mejorar la eficiencia. Del mismo modo, los equipos más sofisticados también pueden proporcionar datos de color y brilloen una sola operación.