La calidad y consistencia del color son vitales para las patatas fritas, ya que influyen en su atractivo para los consumidores en un mercado competitivo. La tabla de referencia estándares visuales de color para las patatas fritas se desarrolló para mejorar la precisión del color ilustrando las patatas fritas de claras a oscuras. Sin embargo, los análisis visuales del color suelen ser inexactos debido a su subjetividad. Por suerte, se pueden conseguir mediciones precisas del color con espectrofotómetros.
Defectos de las cartas de referencia de colores para las patatas fritas
La tabla de referencia de colores de las patatas fritas se basa totalmente en la percepción visual, que varía drásticamente de una persona a otra debido a:
Sensibilidad del observador: Cada persona percibe los colores de forma diferente en función de su sensibilidad natural. Como resultado, algunas personas ven los colores más vivos que otras.
Iluminación: Los objetos pueden tener un aspecto diferente bajo distintas fuentes de luz, lo que influye enormemente en el color.
Edad: La percepción humana del color se desvanece con la edad, lo que significa que alguien de 20 años probablemente verá una patata frita de forma diferente a alguien de 70 años.
Fatiga retiniana: Cuanto más tiempo se concentra una persona en un objeto, más se fatigan sus ojos, lo que provoca una percepción incorrecta de los colores.
Fondo del objeto: El fondo de un objeto puede influir en cómo vemos la muestra debido al contraste entre ellos.
Memoria del color: Nuestro cerebro utiliza nuestras experiencias y expectativas previas para identificar los colores, lo que a menudo dificulta nuestra capacidad para verlos correctamente. Por ejemplo, alguien puede identificar un plátano naranja como amarillo porque espera que los plátanos sean amarillos.