El azúcar en bruto tiene un alto valor de color y debe pasar por un proceso de refinado y purificación antes de su consumo. La Comisión Internacional de Métodos Uniformes de Análisis del Azúcar (ICUMSA) dispone de varios métodos para la determinación colorimétrica del azúcar a una concentración conocida, también denominada valor Brix. Midiendo el color con la carta de colores ICUMSA, puede garantizar la coherencia y comprender el valor de su producto.
¿Por qué medir el color del azúcar?
El color es un indicador de frescura y calidad en muchos alimentos, incluido el azúcar. La tabla de color del azúcar mide la cantidad de amarillo en el azúcar. Este color indica la melaza residual que no se eliminó durante el proceso de refinado. Hay varias razones para medir el color del azúcar. Al hacerlo, puede:
- Mejorar los procesos de refinado: El color del azúcar es el resultado de los pasos del proceso de fabricación, por lo que estos datos pueden ayudar a supervisar y controlar el refinado del azúcar.
- Añada más atractivo visual: El color del azúcar atrae a los consumidores, y un color uniforme es clave para las ventas del producto.
- Producir mejor calidad productos alimenticios: El color del azúcar es indicativo de su calidad, y ésta pasará a repercutir en la de cualquier alimento elaborado con él.
¿Qué es el método ICUMSA?
La escala de color ICUMSA determina el color de la solución de azúcares crudos, azúcares morenos, azúcares blancos y jarabes coloreados, así como la decoloración de los jarabes de glucosa. Es una indicación de la cantidad de melaza residual que ha quedado durante el proceso de refinado. Cuanto más se procesa el azúcar, más color se le quita. El azúcar sin refinar es marrón oscuro, mientras que el azúcar muy refinado es blanco.