Este año estamos viendo mal tiempo en el noroeste del Pacífico, con temperaturas gélidas que parecen haber empeorado la temporada de resfriados y gripe. Mientras la lluvia helada cubría las carreteras la semana pasada, me encontré rebuscando en mi botiquín algo para calmar la tos. En mi búsqueda, me topé con dos frascos idénticos de jarabe para la tos: uno de un vibrante tono rojo y el otro de una sustancia viscosa de color amarillo anaranjado. Como era de esperar, el que no tenía color había caducado hacía casi una década. Decidir qué frasco usar fue pan comido.
Los cambios de color en las soluciones farmacéuticas suelen ser un signo de degradación, cambio de potencia o contaminación. Por eso se desarrollaron los estándares visuales de color farmacéutico, como el Color EP (Farmacopea Europea) y el Color USP (Farmacopea de Estados Unidos), que ahora se utilizan como forma común de evaluación en todo el sector. Estos estándares de color farmacéutico son útiles para evaluar la calidad del color de los API (principios activos farmacéuticos), excipientes, soluciones biológicas y materias primas.
Pero el análisis visual es muy subjetivo y no proporciona los datos cuantificables necesarios para cumplir las normas de control de calidad. El análisis instrumental es necesario para cuantificar el color con precisión y objetividad.
Cuantificación de datos con espectrofotometría
Los espectrofotómetros ofrecen el análisis de color sencillo pero sofisticado necesario para cumplir las normas de la industria. La instrumentación avanzada mide los valores de absorción y transmisión del medicamento y convierte estos datos en valores triestímulos, como el color CIE L*,a*,b*. Estos valores pueden utilizarse entonces para desarrollar una comparación objetiva con la escala visual de color EP/USP. El uso de datos numéricos para cuantificar las comparaciones de color permite mejorar la comunicación del color entre centros y sustituye comparaciones vagas como "amarillo claro" por terminología avanzada como "cercano a USP F" o "EP Y2"1. Esto estandariza el proceso, lo que permite una mayor precisión al tiempo que proporciona la validación necesaria para cumplir la normativa farmacéutica.
Los datos numéricos proporcionan una forma más precisa de medir los estándares de color farmacéuticos y desarrollar la coherencia para la comparación de lotes. Fuente de la imagen: Usuario de Flickr vinod velayudhan (CC BY 2.0)