El color de los alimentos influye significativamente en el atractivo para el consumidor y en la percepción de la calidad, lo que refuerza la importancia de seleccionar los colorantes alimentarios y medirlos regularmente para garantizar su consistencia. Los espectrofotómetros simplifican las mediciones científicas y objetivas de los colorantes alimentarios para ayudar a los fabricantes de alimentos a alcanzar sus objetivos de calidad, reducir los residuos e influir en las decisiones de compra de los clientes. Los siguientes consejos le guiarán para identificar y utilizar la mejor solución para determinar los datos de los colorantes alimentarios en sus productos.
Elija el equipo en función de las propiedades físicas de los alimentos.
Las propiedades físicas de la muestra son el punto de partida para elegir el espectrofotómetro adecuado para medir el colorante alimentario. Por ejemplo, se puede cuantificar el color de líquidos transparentes como las bebidas deportivas utilizando un dispositivo que capture mediciones de transmitancia. Los alimentos no uniformes, opacos y con mucha textura requerirán una solución que mida con precisión el color por reflectancia. Considere opciones capaces de medir la transmitancia y la reflectancia o capturar simultáneamente datos de color y turbidez para una mayor versatilidad.
Del mismo modo, las características físicas, como el contenido graso de los alimentos, también influyen en el color, ya que los colorantes y pigmentos son solubles en aceite o en agua. Un espectrofotómetro proporciona información en tiempo real para garantizar que el colorante elegido cumpla con las expectativas de calidad y atractivo.