La medición del color por transmisión de un líquido no opaco es un elemento crítico del control de calidad en diversas industrias. Fuente de la imagen: Pexels user bogitw
La instrumentación espectrofotométrica desempeña un papel fundamental en la producción de prácticamente todos los líquidos no opacos, ya que ofrece datos vitales para detectar la contaminación, garantizar una formulación adecuada y evaluar la estética. Al medir el color de la luz transmitida a través de la muestra, los espectrofotómetros son capaces de destilar la información espectral a valores numéricos objetivos, proporcionándole una visión extraordinaria de cualquier muestra líquida transparente o translúcida, ya trabaje con productos farmacéuticos, químicos o alimentos y bebidas.
Pero aunque los datos espectrofotométricos brutos proporcionados por la medición del color por transmisión son inestimables en sí mismos, esta información también puede utilizarse para evaluar productos dentro de escalas de color especializadas. Las escalas actúan como puntos de referencia y facilitan el cumplimiento de las normas internas y de la industria al ofrecer parámetros de color definidos y universales para líquidos no opacos. Si conoce estas escalas, podrá seleccionar las herramientas de evaluación más adecuadas para sus fines y llevar sus protocolos de medición del color a nuevas cotas.
La escala de colores de la APHA se desarrolló originalmente para evaluar la pureza de las aguas residuales, pero hoy en día desempeña un papel fundamental en la evaluación de una amplia gama de líquidos transparentes. Fuente de la imagen: Pexels user Karolina Grabowska