La solidez del color de la seda tiende a ser menor que la de otros tejidos teñidos, lo que supone un reto para los fabricantes de seda. Fuente de la imagen: Monika Stawowy, usuaria de PxHere
La seda es uno de los textiles más codiciados del mundo. Su belleza y su textura afelpada la hacen ideal para crear lujosos vestidos de noche, suaves sábanas y elegantes bufandas. Sin embargo, la seda es también uno de los tejidos más difíciles de trabajar; no sólo es cara de producir en grandes cantidades, sino que también es propensa a la decoloración y tiene una notoria baja solidez del color.
Por eso, los fabricantes de tejidos de seda deben comprobar la consistencia y solidez del color de sus productos de seda a lo largo de todo el proceso de fabricación. Mediante la espectrofotometría, puede asegurarse de que sus tintes saturan completamente la seda y de que ésta conserva su color incluso tras lavados prolongados y exposición al sol. Si utiliza un espectrofotómetro avanzado diseñado para satisfacer las necesidades específicas de la industria textil, se asegurará de que sus productos de seda no se decoloren tras unos pocos lavados.
Por qué los tejidos de seda tienden a perder color
El mayor reto al que se enfrentan los fabricantes de seda es que ésta no retiene el tinte tan bien como otros tejidos. A diferencia de materiales como el hilo de algodón, la seda tiende a desteñirse más rápidamente cuando se expone al sol o a lavados prolongados. Si la solidez del color de un tejido de seda es baja, el resultado puede ser una saturación de color pobre, inconsistencias de color en el producto final (como un tejido que parece moteado) y sangrado.1
Pero, ¿por qué es tan difícil teñir bien la seda? Los investigadores que estudian las propiedades de la seda sospechan que se debe a la eliminación de las capas protectoras naturales del material durante su fabricación. Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Ciencias Sericícolas y Entomológicas descubrió que una proteína pegajosa llamada sericina desempeña un papel importante en la seda cruda.2 La sericina protege la seda cruda de los daños causados por el sol y de la pérdida de color. Sin embargo, si los fabricantes desgoman sus tejidos para eliminar la pegajosidad y mejorar la textura, también se elimina esta capa protectora, lo que da como resultado un tejido propenso a la pérdida de color.
Incluso cuando los fabricantes deciden no desgomar la seda, el color puede desteñir dependiendo del tipo de mordiente utilizado. Por ejemplo, las sedas mordentadas con óxido de hierro sólo muestran una ligera pérdida de color, mientras que las mordentadas con aluminio tienden a desteñir considerablemente. Esta es la razón por la que muchos fabricantes toman medidas preventivas a lo largo del proceso de fabricación para evitar la pérdida de color y mejorar la solidez del color en sus productos. 3 Puede mejorar la solidez del color en sus productos de seda utilizando un mordiente de óxido de hierro, recubriendo su producto con una fina capa de película protectora de polímero y comprobando la solidez y consistencia del color de sus productos de seda utilizando un espectrofotómetro.
Si recubre sus tejidos de seda con una fina película de polímero, puede mejorar la resistencia del color. Fuente de la imagen: Pixabay usuario Wokandapix