Cualquiera que haya ido alguna vez al supermercado con niños conoce los retos de hacer la compra con ellos, sobre todo cuando se trata de las muchas opciones que hay en el pasillo de los cereales. Los cereales son un alimento básico en muchos hogares de todo el mundo, pero mis hijos conocen mis criterios a la hora de elegir el desayuno: los cereales integrales y el bajo contenido en azúcar son la clave. Incluso cuando se busca una alternativa saludable a las opciones azucaradas de colores brillantes, el color sigue desempeñando un papel importante en la elección del consumidor. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha creado un sistema de medición de la clase de color de los cereales para facilitar los procesos de clasificación y producción.
Los cereales son uno de los principales productos en grano del mercado, y los fabricantes confían en la medición del color para garantizar la calidad y uniformidad del producto. Fuente de la imagen: Flickr usuario Christian Cable
Los cereales constituyen una gran parte de los alimentos que consumimos. Cereales, panes, pastas y productos de panadería se presentan en una variedad de opciones de grano que dependen de un análisis preciso de la clase de color. Desde el procesamiento hasta la medición del color del producto final, el uso de espectrofotómetros ayuda a los fabricantes a determinar la clase de color para la clasificación de granos, la supervisión del color en los estantes y las consistencias de color.