El creciente interés del público por una alimentación sana exige un diseño cuidado de los alimentos y los envases que ayude a los fabricantes a atraer al público. Fuente de la imagen: Usuario de Flickr Dean Hochman
A medida que los beneficios de una vida sana se hacen cada vez más evidentes, el interés público por la nutrición se ha disparado. Desde las depuraciones a las dietas bajas en carbohidratos o sin gluten, la gente se preocupa más que nunca por elaborar dietas cuidadosamente estudiadas. A la hora de elegir entre la gran variedad de alimentos disponibles en el mercado, el aspecto visual puede influir profundamente en las decisiones del consumidor. En particular, el color puede afectar a la percepción de las cualidades nutricionales.
Esto se demostró vívidamente el año pasado cuando Burger King lanzó dos hamburguesas con pan negro, queso y salsa en Japón. La respuesta de los consumidores estadounidenses fue muy negativa, con tuits como "Por fin #BurgerKing hace una hamburguesa como tu cuerpo la ve... asquerosa y cancerígena". Sin embargo, las hamburguesas negras fueron un éxito en Japón, lo que puede atribuirse a la exposición cultural preexistente a alimentos negros como la tinta de calamar, las algas y el polvo de nuez negra. Mientras tanto, en EE.UU. el color negro se asocia con la muerte, la enfermedad, el moho y la ranciedad, lo que lleva a los estadounidenses a hacer suposiciones no sólo con respecto al sabor, sino a relacionar las hamburguesas negras con deficiencias nutricionales.1 Entender cómo afecta el color a la percepción de la nutrición entre grupos específicos de consumidores puede ayudar a los fabricantes de alimentos a utilizar la medición del color para maximizar el atractivo en el mercado actual, preocupado por la salud.
El color del pan influye mucho en las suposiciones que hacen los consumidores sobre su valor nutritivo. Fuente de la imagen: Usuario de Flickr M Dreibelbis