El valor del color en los productos farmacéuticos
Hasta mediados del siglo XX, prácticamente todos los fármacos en comprimidos eran blancos y todos los fármacos líquidos eran transparentes.1 Pero en 1975, la introducción de la tecnología de cápsulas de gelatina blanda hizo posible producir por primera vez medicamentos de colores vibrantes y la idea despegó. Hoy en día, los productos farmacéuticos, sobre todo los líquidos, se presentan en un sinfín de colores.
Esta emergencia del color farmacéutico no es sólo una cuestión de estética arbitraria. El color de los medicamentos importa y lo hace de múltiples maneras:
Cómo influir en la percepción del paciente
El color del medicamento puede tener un impacto significativo en las expectativas que tienen los consumidores en cuanto a eficacia y rendimiento. Un estudio de 2015 publicado en Food Quality and Preference descubrió que los encuestados percibían los medicamentos blancos para el dolor de cabeza como los más eficaces, mientras que los de color verde claro se suponían los menos eficaces. Los encuestados también señalaron que percibían las pastillas rojas y rojo claro como las más estimulantes y que esperaban que las pastillas azul claro tuvieran el sabor más agradable. Algunos también afirmaron que esperaban que los comprimidos rojos y azules fueran más difíciles de tragar que los de otros colores.2 Así pues, las empresas farmacéuticas están cada vez más interesadas en crear medicamentos que mejoren la percepción del consumidor mediante el uso creativo del color.
Dar forma a la experiencia del paciente
El color de la medicación no sólo afecta a las expectativas de la gente, sino también a lo que realmente experimentan. Como señala Jill Morton, de Color Matters, "los pacientes responden mejor cuando el color se corresponde con los resultados previstos de la medicación". Por ejemplo, los medicamentos azules para dormir ayudan a las personas a conseguir un sueño de mejor calidad que los medicamentos de otros colores, aunque los ingredientes sean idénticos. Por lo tanto, la selección cuidadosa del color de la medicación en relación con cada medicamento específico es primordial para optimizar la eficacia y crear las mejores experiencias posibles para el usuario.
Promover la adhesión
Los colores pueden actuar como atajos visuales para identificar los productos farmacéuticos, ayudando a las personas que tienen dificultades para leer las etiquetas o que se enfrentan a múltiples medicamentos a elegir fácilmente un medicamento concreto al verlo. A medida que la población envejece y depende de un número cada vez mayor de medicamentos diarios, las empresas farmacéuticas aplican cada vez más estrategias de codificación cromática tanto en los envases como en el diseño de los propios fármacos para facilitar la adherencia y minimizar los errores de medicación. Los investigadores también han descubierto que mantener la coherencia entre los medicamentos de marca y los genéricos es fundamental para disminuir las tasas de interrupción, lo que ejerce una nueva presión sobre los fabricantes de medicamentos genéricos para que den prioridad a la estética de sus productos[3. Si cambia el color o la forma de las pastillas genéricas, los pacientes pueden dejar de tomarlas", 14 de julio de 2014, https://www.washingtonpost.com/national/health-science/if-color-or-shape-changes-patients-more-likely-to-stop-taking-much-needed-drugs/2014/07/14/60e687f4-0b8c-11e4-8341-b8072b1e7348_story.html ]