En astronomía, el color de una estrella cuenta su historia. Medir el color de una estrella da a los astrónomos una visión inmensa de su temperatura, edad y composición, incluso a cientos de miles de kilómetros de distancia. Midiendo las longitudes de onda de las estrellas, se puede determinar su composición elemental y sus componentes principales.
¿Qué es la espectrofotometría astronómica?
La espectrofotometría se refiere al proceso de medir las longitudes de onda electromagnéticas de una muestra para determinar información como el color, la composición química y la edad. Cada elemento de una estrella emite una longitud de onda única de radiación electromagnética, lo que permite a la espectrofotometría examinar el porcentaje de hidrógeno, helio y oligoelementos de una estrella. La espectrofotometría astronómica utiliza la curva de Planck para examinar la longitud de onda de pico de una estrella y comprender componentes de su composición, imposibles de juzgar desde la Tierra.
Dado que las estrellas se alimentan de fusión nuclear en su núcleo, mantienen un equilibrio dinámico constante durante toda su vida y muestran la posición de su ciclo vital mediante el color. Debido a este ciclo uniforme de tiempo y color, se puede determinar la edad de una estrella por su tonalidad. Aunque todas las estrellas parecen blancas debido a su longitud de onda máxima en el espectro de colores, muchas son azules, amarillas, rojas y verdes. Los siguientes colores de estrellas se corresponden con los niveles de calor indicados en Kelvins:
- Estrellas azules: 10.000-50.000 K
- Estrellas amarillas: 5.500 K
- Estrellas rojas brillantes: 3.500 K
- Estrellas rojo oscuro: 2.500 K