Muchos productos lácteos cultivados, como el queso y el yogur, dependen de la fermentación para desarrollar alimentos de calidad. A su vez, los fabricantes a gran escala confían en el análisis espectral para cuantificar los niveles de azúcar y crear productos consistentes. Fuente de la imagen: Usuario de Flickr Larry Jacobsen
Muchos productos alimenticios y bebidas, como cervezas, vinos y productos lácteos cultivados, utilizan la fermentación para obtener calidad y eficacia en la fabricación. Este proceso requiere un análisis cuantitativo del contenido de azúcar de un producto para controlar la fermentación, así como la transición de estos azúcares a su estado fermentado. Los espectrofotómetros pueden proporcionar este tipo de análisis cuantitativo a la vez que ayudan a mantener la consistencia del producto, lo que elimina muchas conjeturas a la hora de desarrollar un producto de calidad.