El color es el indicador más importante de la percepción de la calidad y una influencia fundamental en las decisiones de compra de los consumidores. Medir el color de las grasas sólidas y los azúcares en cada etapa de la producción ayuda a los fabricantes a garantizar una calidad, frescura y atractivo visual constantes que satisfagan las expectativas de los clientes. El cumplimiento de las normas del sector y la evaluación periódica del color también permiten a los productores identificar antes los posibles problemas de producción para reducir los residuos.
Normas de color para azúcares y grasas sólidas
La norma más reconocida para la medición del color en la industria azucarera es la puntuación de azúcar 420 de la Comisión Internacional para Métodos Uniformes de Análisis del Azúcar (ICUMSA). Esta norma cuantifica el amarillo del azúcar en una solución de azúcar filtrada de 50 Brix utilizando transmisión.
Las grasas sólidas como la manteca y los chocolates suelen contener colorantes para mejorar su aspecto. Por ejemplo, los fabricantes pueden añadir betacaroteno para conseguir un agradable color dorado en los productos de manteca vegetal con sabor a mantequilla. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) regula los colorantes añadidos y las normas de medición para garantizar que estos ingredientes se ajustan al Título 21 del Código de Regulaciones Federales. Los azúcares decorativos de colores también deben cumplir estas leyes.