La espectrofotometría se ha convertido en un método ampliamente aceptado y eficaz de análisis de seguridad alimentaria en productos lácteos y se utiliza para un control rápido y continuo en la industria láctea. Fuente de la imagen: Flickr usuario hobvias sudoneighm
Todos necesitamos alimentos para mantenernos sanos y nutridos, pero a veces los propios alimentos que comemos pueden causar enfermedades graves. A menudo se encuentran trazas de elementos químicos o contaminantes en nuestra cadena de suministro alimentario que pueden causar graves problemas en la salud humana, pero gracias a los usos versátiles del análisis espectral, la detección de muchas de estas toxinas se ha vuelto rápida y eficaz.
Existen muchas fuentes de intoxicación y contaminación alimentarias, pero tratar de determinar o detectar el origen de la enfermedad puede ser a menudo todo un reto. Sin embargo, es importante conocer el origen de la contaminación o tomar medidas preventivas para mantener las sustancias peligrosas alejadas de nuestras fuentes de alimentos. Existe una gran variedad de métodos utilizados para este proceso analítico, pero muchos de ellos requieren mucho tiempo y son caros. El análisis espectral mediante espectrofotometría UV/VIS es un método sencillo pero eficaz para la determinación de contaminantes alimentarios en muchos casos.
Análisis espectral de la leche
La leche es una importante fuente de nutrición y sostenibilidad en todo el mundo. Ya sea bebiendo un vaso de leche por sus valores nutritivos o añadiéndola a su receta favorita, la seguridad alimentaria de este producto es esencial. Tal vez recuerde el incidente de seguridad alimentaria ocurrido en China en 2008, en el que unas 300.000 personas sufrieron una intoxicación alimentaria a causa de un suministro de leche contaminada. La melamina fue la culpable en este caso y se utilizó como aditivo para aumentar los niveles de proteína percibidos y ofrecer la apariencia de un suplemento dietético más nutritivo. La melamina es un producto químico industrial altamente tóxico que puede encontrarse en muchos plásticos y resinas. Según la FDA (administración de alimentos y medicamentos), los niveles inseguros de melamina en los alimentos "pueden poner a las personas en riesgo de padecer afecciones como cálculos renales e insuficiencia renal, y de muerte".
Durante el brote de 2008, se prohibieron las importaciones de productos lácteos de China y los analistas de seguridad alimentaria empezaron a vigilar continuamente los productos lácteos para detectar niveles inseguros de melamina. Existen varios métodos de análisis que resultan eficaces en la vigilancia de la melamina, pero la mayoría requieren mucho tiempo y son costosos. Este incidente desencadenó la investigación de otros métodos de determinación de la melamina y los investigadores descubrieron que el análisis espectral ofrecía un método de detección rápido y eficaz. Esto permitió un control continuo de la seguridad alimentaria de los productos lácteos y dio lugar a la implantación generalizada de este método en la industria láctea.