Criar una familia numerosa pasa factura a la cuenta bancaria, sobre todo cuando se trata de la factura de la compra. Con seis bocas que alimentar, siempre busco una buena oferta, pero no a costa de la calidad. Con todo lo que se dice sobre el uso de alimentos modificados genéticamente, creo que merece la pena pagar más para evitar posibles problemas de salud en el futuro.
En un mundo en el que la producción agrícola alimentaria depende en gran medida de la ciencia y la tecnología para cultivar cantidades masivas de alimentos de origen vegetal, encontrar fuentes de alimentos seguras y fiables puede ser todo un reto. Dado que las plantas son la base de todas nuestras fuentes de alimentos, para satisfacer las elevadas exigencias de la industria agrícola, nuestra sociedad se ha vuelto dependiente de los alimentos modificados genéticamente sin tener en cuenta la salud o la calidad nutritiva1.
Ahora, el análisis espectral de los pigmentos de los cloroplastos ofrece una nueva tecnología que desvela los secretos para mejorar la calidad de los alimentos sin recurrir al uso de organismos modificados genéticamente. La tecnología espectrofotométrica revela los procesos naturales de crecimiento de los alimentos de origen vegetal y arroja luz sobre nuevos métodos para mejorar tanto la producción como el valor nutritivo de nuestros alimentos sin los riesgos añadidos asociados a los OMG.
La demanda de ingredientes no modificados genéticamente está impulsando a la industria agrícola a buscar nuevas opciones tecnológicas para satisfacer las exigencias de los consumidores. Fuente de la imagen: Flickr CC user neetalparekh