La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó en 2012 que el mercado mundial de productos farmacéuticos falsificados generaba unos ingresos brutos anuales de 431.000 millones de dólares1 para los proveedores de esos productos falsificados. Desde entonces, la OMS ha dejado de calcular los ingresos de la industria de la falsificación debido a las dificultades para rastrear los medicamentos de venta con receta falsificados. La OMS se apresura a señalar que el problema de los productos farmacéuticos falsificados no se limita a los países en desarrollo con normativas laxas. En 2014, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) incautó medicamentos falsificados por valor de más de 73 millones de dólares, y desde 2010, la FDA ha rastreado y registrado más de 1400 incidentes de reacciones adversas causadas por medicamentos falsificados2.
La falsificación de productos farmacéuticos campa a sus anchas por las farmacias de Internet. Crédito de la imagen: Usuario de Flickr Carlos Lowry (CC BY 2.0)