Es importante medir la calidad del color de la cerveza para garantizar que el proceso de elaboración se mantiene constante lote tras lote. Crédito de la imagen: Unsplash user Adam Wilson
Uno de mis amigos tiene una pequeña fábrica de cerveza desde hace cinco años y elabora la lager más deliciosa que he probado nunca. Pero no siempre fue tan hábil; cuando empezó, no se dio cuenta de la importancia de la opacidad y la calidad del color de la cerveza. Durante los primeros años, cada lote que hacía tenía un aspecto ligeramente diferente: uno podía ser marrón oscuro y turbio y el siguiente dorado cremoso. Fue una experiencia frustrante para él. Tras invertir en herramientas de control de calidad y experimentar en su nuevo laboratorio, por fin consiguió la uniformidad y, como resultado, la cerveza de su fábrica sabe y tiene mejor aspecto que nunca.
Si tiene una microcervecería u otro negocio a pequeña escala, puede ahorrarse mucho tiempo y cerveza desperdiciada midiendo el color y la opacidad de sus elaboraciones por adelantado. Este método le permite hacer cambios en su cerveza mucho antes de embotellarla, creando la cerveza de sus sueños desde cero.
Un producto de color uniforme resulta más atractivo y es señal de un proceso de elaboración refinado. Crédito de la imagen: Unsplash user Pawel Kadysz