Problemas de mantenimiento del ketchup rojo de tomate
Antes de 1900, el ketchup producido comercialmente incluía conservantes muy nocivos, como el ácido bórax-salicílico, el benzoato de sosa, el benzoico y el formaldehído.2 Esta práctica se prohibió a principios del siglo XX y, en la actualidad, los fabricantes recurren a la acidez natural de los tomates junto con agentes edulcorantes que proporcionan una vida útil más larga, como el jarabe de maíz de alta fructosa.
Sin embargo, los consumidores exigen cada vez más que los fabricantes reduzcan el contenido de azúcar y los ingredientes artificiales de los alimentos, y el descenso del mercado del ketchup demuestra que están dispuestos a renunciar a los alimentos que no cumplan estas normas. En consecuencia, muchos fabricantes se esfuerzan por eliminar o reducir de sus productos los aditivos innecesarios y el jarabe de maíz de alta fructosa. Por desgracia, a medida que cambian las fórmulas, también lo hace el color del ketchup. De hecho, hay una serie de factores que pueden hacer que cambie el color del ketchup, entre ellos:
- Oxidación: Con la exposición al aire, el color del ketchup se oscurece. Para controlarlo, los fabricantes de ketchup utilizan un proceso de mezcla en recipiente cerrado y pueden volver a airear el producto si la exposición al aire provoca su oscurecimiento.
- Calidad/madurez del tomate: Tanto la calidad como la madurez del tomate tendrán un impacto directo en el color. Mezclar en la pasta un tomate que no esté del todo maduro podría dar lugar a que tuviera un tono verdoso o amarillo, mientras que utilizar tomates de mala calidad podría crear una mezcla más cercana al rosa que al rojo.
- Calentamiento y enfriamiento: El ketchup debe calentarse a aproximadamente 190 grados Fahrenheit para matar cualquier contaminante o bacteria. También debe enfriarse rápidamente para evitar que pierda sabor tras su elaboración. Ambos pasos pueden hacer que cambie el color del ketchup.
- Concentraciones: Aproximadamente un tercio de la acidez y el contenido de azúcar del ketchup procede de la pasta de tomate de la mezcla. El resto proviene de la adición de vinagre destilado y edulcorantes como el jarabe de maíz de alta fructosa. A medida que estas concentraciones cambian para tener en cuenta la eliminación de ingredientes indeseables, el color también cambiará.
El cambio de ingredientes -incluida la eliminación de ingredientes no deseados- en una mezcla modificará el procesado e influirá directamente en el color del ketchup cuando llegue a los estantes de las tiendas. Esto supone un gran reto para los fabricantes de ketchup, que trabajan con uno de los colorantes alimentarios más emblemáticos del mundo. Para garantizar que el ketchup mantenga su conocido color y, al mismo tiempo, responder a las preocupaciones de los consumidores sobre los conservantes y el azúcar, los fabricantes pueden recurrir a la medición espectrofotométrica del color para controlar y corregir estos cambios.