Integrar absorbentes de UV en los envases farmacéuticos de plástico es fundamental para proteger los medicamentos fotorreactivos de la fotodescomposición. Fuente de la imagen: Brandon Giesbrecht, usuario de Flickr
La creación de medicamentos es un arte delicado que requiere combinaciones químicas precisas para optimizar la eficacia de los fármacos. En muchos casos, sin embargo, la formulación inicial del fármaco es sólo la mitad de la ecuación; proteger los medicamentos de las interferencias ambientales que comprometen su integridad es fundamental para garantizar la administración de terapias farmacológicas seguras y eficaces. Uno de los puntos clave de vulnerabilidad de muchos medicamentos es la fotorreactividad, por la que la radiación óptica causada por ciertos tipos de luz modifica la estructura química del fármaco, provocando su fotodescomposición. Como señala la Royal Society of Chemistry, "El resultado más obvio ... es una pérdida de potencia del producto [y] en última consecuencia, esto puede dar lugar a un medicamento que sea terapéuticamente ineficaz."1
Aunque algunos fármacos son reactivos a la luz en el espectro visible, la luz ultravioleta es la principal responsable de la mayor parte de la fotodescomposición farmacéutica y puede perjudicar significativamente la estabilidad del fármaco. Este tipo de fotorreactividad es especialmente difícil de proteger, ya que la radiación UV es un producto no sólo de la luz solar, sino también de las fuentes de luz artificial habituales en fábricas, farmacias, hospitales y hogares de pacientes. La necesidad de proteger los productos farmacéuticos sensibles a la luz durante su almacenamiento ha impulsado el desarrollo de polímeros especializados resistentes a la luz que utilizan avanzados absorbentes de UV para proteger los medicamentos vulnerables de los daños causados por la radiación UV. El análisis espectral mediante instrumentación espectrofotométrica permite a los fabricantes de envases farmacéuticos evaluar con precisión la eficacia de los envases absorbentes de UV, preservando la calidad farmacéutica y protegiendo la salud de los pacientes.
Aunque la luz solar representa una amenaza evidente para los medicamentos fotorreactivos, incluso algunos tipos de luz artificial pueden dañar los fármacos vulnerables.
Fuente de la imagen: Unsplash usuario Josh Byers