Los espectrofotómetros pueden ser herramientas inestimables en la creación de la taza de café perfecta. Fuente de la imagen: Unsplash usuario Padurariu Alexandru
¿Cómo es una buena taza de café? Para algunos, la ligereza, alta acidez y altos niveles de cafeína de un tueste nórdico es la forma perfecta de empezar el día. Otros prefieren un tueste medio por su aroma agradablemente complejo y su delicada mezcla de cuerpo y acidez. Los tostados oscuros dejan que los sabores del proceso de tueste brillen, ofreciendo una experiencia con cuerpo, ahumada y dulce, con niveles de cafeína más bajos que los hacen perfectos para disfrutar más tarde durante el día. Sea cual sea su preferencia, los consumidores de hoy en día son más exigentes que nunca cuando se trata de su café, lo que eleva el listón de la calidad tanto entre los gigantes del café bien establecidos como entre las nuevas empresas independientes que acaban de unirse a esta industria mundial de 100.000 millones de dólares.1 La integración de la medición espectrofotométrica del color en todo el proceso de fabricación del café le permite supervisar constantemente su producto para asegurarse de que se ajusta a sus elevados estándares, al tiempo que minimiza los residuos y reduce los costes.
Medición del color de principio a fin
Sea cual sea la forma final que adopte su café, la excelencia comienza con los granos. Medir el color de los granos de café en bruto garantiza que se parte de ingredientes de la mejor calidad posible para asegurar unos resultados de tueste satisfactorios. El color de los granos crudos varía en función de las condiciones de cultivo, lo que afecta al sabor del producto final, y una mezcla incoherente puede impedirle crear la mezcla que busca. El análisis espectrofotométrico le permite estar seguro de que los granos que ha elegido responderán de forma homogénea al tueste.
Una vez seleccionados los granos, comienza el proceso de tostado, que permite que cada mezcla desarrolle el sabor y el aroma que desean sus clientes. El calor del tueste elimina la humedad, descompone los almidones en azúcares simples que se caramelizan, altera los niveles de acidez, influye en el contenido de cafeína y conduce al desarrollo del cafeol, el aceite que da al café su olor característico.2 Las cualidades estéticas, aromáticas y gustativas exactas del producto final dependerán de la reacción específica del producto crudo al proceso de tueste. La medición del color de los granos durante el tueste le proporciona un control óptimo sobre el resultado final y el análisis espectral de los granos molidos garantiza que las cualidades que busca sean constantes en toda la mezcla.
La oscuridad de un tueste puede darle información importante sobre su aroma, sabor y contenido de cafeína. Fuente de la imagen: Unsplash usuario Bo Smith