En la era actual de la ciencia forense, en la que los materiales de la escena del crimen son accesibles en cantidades traza, la espectroscopia forense ha funcionado como una alternativa no destructiva a los procedimientos destructivos tradicionales en el examen de las pruebas del crimen.
Mediante la espectrofotometría forense, los analistas pueden estudiar intensamente las pruebas del lugar del delito utilizando la potencia de las imágenes electromagnéticas. La espectrofotometría es el proceso de medición científica y objetiva de las longitudes de onda de color y radio. Es más fiable que el uso del ojo humano y proporciona resultados reproducibles en una escala fácil de entender. Con la espectrofotometría, los forenses pueden distinguir entre la composición química, el material e incluso la marca de una prueba examinando cómo refleja la muestra las longitudes de onda.
La espectrofotometría es uno de los métodos preferidos de análisis forense debido a su capacidad analítica no destructiva. Este proceso es lo suficientemente versátil como para analizar fibras, cabellos y materiales forenses como fluidos corporales, drogas y huellas dactilares. Los espectrofotómetros también tienen la ventaja de no requerir la preparación de la muestra antes del análisis.
¿Qué es la espectrofotometría?
La espectrofotometría es el proceso de análisis de muestras mediante ondas electromagnéticas. Los espectrofotómetros comprueban cómo se refracta y refleja la luz en un material concreto e investigan su color, sus propiedades infrarrojas y ultravioletas, etc. La espectrofotometría permite diferenciar muestras similares de cabellos, fibras, drogas, fluidos corporales y huellas dactilares.
La espectrofotometría funciona tomando una muestra y midiendo la intensidad de la luz cuando la atraviesa un haz. Dado que cada compuesto transmite y absorbe la luz de forma diferente, es posible identificar la verdadera naturaleza de una sustancia analizando esta longitud de onda. Dependiendo de la naturaleza de la muestra, puede estudiarse utilizando un espectrofotómetro de la gama UV-visible o infrarroja.
¿Cómo se utiliza la espectrofotometría para resolver crímenes?
La espectrofotometría es un patrón de análisis forense de oro utilizado por el FBI y la Unidad de Respuesta a Materiales Peligrosos de Estados Unidos. El proceso espectrofotométrico es esencial para diferenciar dos muestras casi indistinguibles. La mayoría de los analistas forenses utilizan la espectroscopia UV/vis en la ciencia forense para examinar tintas y fibras, y la cromatografía en capa fina es un método complementario.
Con la espectroscopia en medicina forense, el análisis de rastros de pruebas, incluidos pelos, fibras y vidrio, es muy preciso. Incluso muestras tan pequeñas como una fibra de 10-30 mm pueden someterse a examen para determinar su composición química y si son naturales o sintéticas. Los exámenes forenses de tinta son un candidato perfecto para el análisis espectroscópico. El examen de la longitud de onda puede identificar los matices únicos de las tintas encontradas en el lugar de los hechos y determinar si son similares a marcas específicas de bolígrafos comprados en tiendas. La espectrofotometría es una alternativa no destructiva y más segura para identificar las tintas que la cromatografía.
La espectroscopia tiene diversas aplicaciones en la ciencia forense, entre ellas: