Cocinar para una multitud es sin duda mi fuerte, pero elegir un buen vino para acompañar mis platos siempre ha sido un reto. Los entendidos saben distinguir entre el vino barato y el de calidad, pero para la mayoría de las personas es difícil distinguirlos con sólo mirar la etiqueta o el precio. El sabor, el aroma y el aspecto son indicadores de los vinos de calidad, pero muchos productores utilizan aditivos para colorear el vino o diversas sustancias químicas para mejorar el aspecto y dar una falsa percepción de calidad. En la actualidad, casi todos los productores de vino recurren a la mejora del color para promover la calidad e incluso alterar la percepción gustativa de sus vinos. La tecnología del color es una herramienta sencilla y eficaz para controlar la integridad del vino y puede revelar los secretos ocultos del uso de un aditivo colorante del vino para mejorar la calidad y aumentar el precio.
El color del vino afecta en gran medida a la calidad y a la percepción del sabor de los vinos finos. Los espectrofotómetros ofrecen una forma sencilla y eficaz de garantizar los resultados deseados en cuanto a color y calidad finales. Fuente de la imagen: Flickr usuario Kimery Davis