El color es uno de los indicadores más importantes de calidad y frescura de muchos productos de la industria alimentaria, incluido el azúcar. Los consumidores dependen del color y el aspecto antes de utilizar el azúcar porque son las pocas propiedades del producto visibles para el ojo humano. Mientras que los consumidores confían en el color del azúcar para su aceptabilidad, los procesadores de alimentos dependen de él para cumplir las normas de procesamiento y control de calidad durante el refinamiento.
¿Qué es la consistencia del color?
La consistencia del color consiste en medir las diferencias de cromaticidad entre dos colores. En el procesado de alimentos, este procedimiento puede incluir la comparación del color de un producto con una carta u otro estándar de color. La cromaticidad es fundamental porque indica el color real de un producto sin tener en cuenta el brillo o el efecto de la luz sobre la superficie del producto.
Por qué es importante la uniformidad del color en la industria azucarera
Las empresas procesadoras fabrican azúcar extrayendo el jugo de las plantas de caña de azúcar o remolacha azucarera. Estas empresas pueden producir diversos colores y grados de azúcar ajustando la melaza y utilizando variaciones en el secado, la limpieza y la cristalización. La cantidad de melaza en los cristales es el principal factor determinante del color del azúcar, que influye en el aspecto del producto y en la percepción de su sabor.
Cuanto más se procesa el azúcar, más color pierde. Las empresas deben controlar cuidadosamente el color a lo largo de todo el proceso de refinado para mantener niveles constantes de sabor y cumplir al mismo tiempo las normas exigidas por la industria.