La importancia de medir el color del pan
Los compradores quieren que su pan tenga el color adecuado. Si es demasiado claro, pueden temer que esté demasiado pastoso o incluso crudo. Si es demasiado oscuro, pueden pensar que está quemado y que no sabe bien. Además, si todos sus panes no son uniformes en el estante, la gente puede pensar que su proceso no está funcionando correctamente, lo que lleva a más preguntas sobre la integridad de su producto.
En resumen, se necesita un proceso que produzca siempre pan de la misma calidad y color, que contribuya a la identidad de la marca y satisfaga las preferencias del consumidor.
Cómo medir el pan de forma objetiva
Aunque los alimentos como el pan no tienen un proceso de garantía de calidad establecido que ayude a regular factores como el color, puede ser muy beneficioso para sus instalaciones contar con un equipo de gestión del color que utilice herramientas como los espectrofotómetros para medir el color. Los espectrofotómetros miden el color utilizando medidas precisas como códigos hexadecimales o números RGB para mantener la coherencia de un lote a otro. Este equipo le ayudará a mantener la confianza en el color de su pan incluso cuando cambie el proceso.
Asegure su pan con la corbata adecuada
Al hablar del color del pan y de su relación con la consistencia y la frescura, otra cosa que toda marca debe tener en cuenta es el envasado con ataduras. La mayoría de las barras de pan se presentan en bolsas de plástico con una etiqueta de color para preservar su frescura. Sin embargo, el color de la atadura también depende del día en que se haya producido. Aunque algunas panaderías más pequeñas pueden utilizar codificaciones diferentes, se ha enseñado a los consumidores a reconocer que estos colores significan que el pan se horneó en esos días:
- Lunes: Azul
- Martes: Verde
- Jueves: Rojo
- Viernes: Blanco
- Sábado: Amarillo