La medición precisa del color es fundamental para garantizar que sus galletas cumplan las expectativas de calidad, estética y consistencia. La observación de estas cinco directrices esenciales puede ayudar a su establecimiento a lograr este objetivo.
1. Entender cómo influye el color en las decisiones del consumidor
El color de las galletas que produce influye significativamente en las decisiones de compra de los consumidores, tanto si son hinchadas y gomosas como finas y crujientes. Si son demasiado claras, el cliente puede temer que estén poco cocidas. Si son demasiado oscuras, el consumidor las percibirá como quemadas. Una mezcla de estos extremos puede llevar a pensar que el control de calidad es deficiente y disuadir de comprar o repetir la compra.
2. Aplicar la medición en todas las fases de producción
El color de las galletas depende de muchas variables, desde la temperatura del horno hasta las bandejas que se utilizan y la calidad de las materias primas. La caramelización adecuada se produce cuando se comprende cómo afectan estas diferencias a los productos, lo que implica realizar mediciones en cada paso. La aplicación de un proceso de medición del color probado y estandarizado en cada fase le ayuda a identificar los problemas y las oportunidades de mejora para reducir los residuos.