La industria agrícola cárnica y láctea está sometida a un intenso escrutinio en el mercado actual, ya que los consumidores se cuestionan la calidad, seguridad y sostenibilidad de los alimentos que eligen. La evaluación del color desempeña un papel vital en el control de estas tres características interrelacionadas. Desde su creación hasta su consumo, estos productos alimenticios se someten a una serie de procedimientos de evaluación. La manipulación segura, el envasado, la conservación, los residuos e incluso las prácticas de gestión del ganado pueden beneficiarse de la evaluación y la tecnología del color.
Desde la producción ganadera hasta las estanterías de los supermercados, la evaluación del color proporciona una gran cantidad de datos que ayudan a mejorar las prácticas, aumentar la seguridad de los productos alimentarios y reducir los residuos. Fuente de la imagen: Usuario de Flickr Departamento de Agricultura de EE.UU.