La neblina puede tener un impacto significativo en la percepción del consumidor sobre la calidad de la cerveza. Fuente de la imagen: stock.tookapic.com
Crear la cerveza perfecta es un verdadero arte. Tanto los entendidos en cerveza como los bebedores ocasionales suelen saber exactamente lo que buscan en una cerveza y, lo que es igual de importante, lo que no buscan. Por ello, las cerveceras deben tener mucho cuidado a la hora de crear cervezas que no sólo sepan deliciosas, sino que también resulten atractivas a la vista. Una de las principales preocupaciones estéticas a las que se enfrentan las cerveceras es la turbidez, que interfiere en la claridad de las cervezas y puede afectar drásticamente a las decisiones de compra de los consumidores, así como a la percepción del sabor y la calidad.
En busca de claridad
La neblina es la dispersión de la luz por partículas finas que produce un efecto de enturbiamiento en los líquidos transparentes. En la cerveza, las partículas de turbidez suelen ser el resultado de factores no biológicos como almidones, lípidos, proteínas, polifenoles y carbohidratos coloidales. A veces, la turbidez procedente de estas fuentes sólo es aparente en condiciones de frío, un fenómeno conocido como "turbidez por frío". En otros casos, la turbidez está causada por componentes biológicos, como microorganismos, que pueden indicar contaminación y es una característica no reversible de la cerveza. Aunque la turbidez no tiene un significado intrínseco -puede ser una cualidad estética benigna, un indicador del tiempo de conservación o un indicador importante de deterioro-, su presencia suele ser indeseable para los consumidores, independientemente de que afecte o no al sabor. Como afirma el profesor Chengdao Li, "los consumidores de cerveza son cada vez más exigentes, quieren una cerveza con buen aspecto, muy clara, con buen color y sin turbidez".1 Impulsados por esta demanda del mercado, los investigadores han dedicado mucho tiempo a estudiar cómo eliminar la turbidez mediante la selección de materias primas, la formulación de la cerveza y métodos de elaboración específicos diseñados para eliminar la turbidez. Mientras tanto, tanto la European Brewery Convention (EBC) como la American Society of Brewing Chemists (ASBC) han desarrollado normas de medición de la turbidez para clasificar las cervezas en función de su claridad.2
La medición espectrofotométrica de la turbidez puede ser una parte fundamental de la evaluación del impacto de las variables de la cerveza, como la variedad de trigo. Fuente de la imagen: Pexels user Zugr