El ojo humano está formado por más de dos millones de partes, lo que lo convierte en el segundo ojo más complejo después del cerebro. Fuente de la imagen: Flickr usuario Ali T
Mientras conducía hoy por la carretera, los colores que pintaban el paisaje me recordaron por qué me encanta esta época del año. En mi parte del país, los árboles empiezan a adquirir tonos brillantes de amarillo dorado y naranja rojizo. Cada día me asombra la impresionante apreciación visual del color de la que son capaces nuestros ojos humanos. El otoño es también la época del año en la que reflexiono sobre los colores que llenan los estantes de mi tienda más cercana mientras contemplo mi próxima compra de ropa o decoración inspirada en el otoño, o una reconfortante comida en la olla de cocción lenta. Una vez más, la evaluación visual del color vigoriza mis sentidos... y también mis decisiones de compra.
El asombroso ojo humano
El ojo es una de las partes más importantes y complejas del cuerpo humano. Consta de más de dos millones de piezas funcionales y su complejidad sólo es superada por la del cerebro. No es de extrañar que la visión sea una parte tan esencial de lo que somos y de la forma en que percibimos el mundo. Nuestra evaluación visual dirige nuestra forma de sentir, nuestra elección de ropa, los alimentos que comemos y los productos que compramos.
Utilizamos nuestro sentido de la vista a diario para tomar decisiones y elegir, y a pesar de las variaciones en la valoración visual de una persona a otra, sigue siendo más consistente que nuestro sentido del gusto o del olfato. Con la capacidad de decodificar hasta 50 tonos de gris y más de 10 millones de combinaciones de colores diferentes, no es de extrañar que tanto científicos como fabricantes quieran saber más sobre cómo influye el color en la población.