Tanto las frutas como las verduras constituyen una "buena fuente" de vitamina C, recomendada en nuestra dieta diaria. Fuente de la imagen: Flickr usuario Daniella Segura
El verano ha terminado oficialmente y el otoño ya está aquí, con días más cortos y un tiempo más frío que ya extiende su gélida mano por las regiones septentrionales. Junto con este drástico cambio de clima, llega la temida temporada de resfriados y gripe, que hace que los consumidores llenen sus cestas de la compra de cítricos y suplementos vitamínicos con la esperanza de ahuyentar cualquier germen que aceche cerca. La vitamina C (ácido ascórbico) suele acaparar la atención en lo que respecta a su valor nutricional y su potencial para aumentar la inmunidad, y se mide fácilmente en la absorción del color mediante el uso de espectrofotómetros.
Los consumidores acuden en masa a los estantes de productos frescos y suplementos en busca de productos que contengan altos niveles de vitamina C (ácido ascórbico) para ayudar a estimular el funcionamiento del organismo y reforzar el sistema inmunitario. Fuente de la imagen: Usuario de Flickr Pink Sherbet Photography
Reivindicación de la vitamina C
La medición de la absorción cromática de la vitamina C es importante para los analistas de la investigación nutricional y médica debido a los sustanciales beneficios que aporta a la salud. Debido a estas afirmaciones, es ampliamente deseada por los consumidores por su reconocida capacidad para reforzar el sistema inmunitario, pero los beneficios no se detienen ahí. La investigación actual muestra múltiples beneficios de la vitamina C, que incluyen:
- ayudar a prevenir el cáncer y las enfermedades cardiovasculares
- desintoxicar el organismo
- mantener las bacterias beneficiosas del intestino
- prevenir el endurecimiento de las arterias
- la formación de colágeno, que ayuda a prevenir las arrugas
- neutralizar las toxinas ambientales y bacterianas nocivas
- destruir los radicales libres
- combatir el estrés y actuar como antidepresivo
- eliminar metales pesados como el mercurio y el plomo
- reducir el colesterol alto
Los alimentos constituyen la principal fuente de vitaminas para los seres humanos, por lo que es esencial poder determinar los niveles cuantitativos de ácido ascórbico en los productos alimenticios a través de la absorción del color. A través de la FDA (Food and Drug Administration) se han desarrollado estrictas directrices que establecen los requisitos para realizar alegaciones sobre los beneficios para la salud de la vitamina C en los productos alimenticios, en función de sus niveles de medición de la absorción del color. Los requisitos de la FDA para los alimentos indican que deben ser frutas o verduras y proporcionar una "buena fuente" de vitamina C sin fortificación.
Los productos alimenticios deben ser capaces de proporcionar datos cuantificables que demuestren la presencia de un nivel significativo de vitamina C. La medición de la absorción del color mediante análisis espectrofotométrico proporciona el análisis más preciso y fácil de usar para este fin.