¿Importa el color del pescado?
Cuando los consumidores piensan en el color del pescado, la carne y productos similares, a menudo lo utilizan para determinar una característica vital: la frescura. Aunque el color del pescado puede variar según la especie, establecer directrices para cada variedad es inmensamente beneficioso para crear identidad de marca y ganarse el favor del público.
Por ejemplo, si ve una selección de salmón en el supermercado y el pescado de una marca tiene un color significativamente diferente al resto, puede pensar que algo va mal con ese pescado, especialmente si el color es más apagado, gris o verde que los demás. Sin embargo, un color más claro y brillante que aún se ajuste a las convenciones esperadas puede ser visto como un lote más fresco al que los compradores acudirán en masa.
Precauciones para la medición del color del pescado
Medir el color de forma que se obtengan resultados coherentes puede ser complicado, ya que la percepción del color es una experiencia subjetiva. La clave está en controlar tantas variables como sea posible y utilizar una herramienta de medición del color para desarrollar un sistema numérico que permita diferenciar las tonalidades.
Algunas de las variables más notables son la iluminación, que puede hacer que la misma tonalidad parezca diferente, y el color de fondo, que también puede afectar a cómo se ven los colores. Cuando realice mediciones de color, asegúrese de utilizar una iluminación similar y el mismo fondo para cada medición.