La importancia del color de los peces no termina cuando estos animales abandonan la naturaleza. De hecho, su color adquiere una importancia totalmente nueva una vez que son llevados a una piscifactoría y preparados para su venta en el mundo humano. Los piscicultores y otros eslabones de la cadena de suministro deben asumir la responsabilidad de suministrar pescado con una coloración acorde con las expectativas de los consumidores, mantener la reputación de la marca y ofrecer a las masas productos considerados sanos y normales.