Muchos entendidos se enorgullecen de su taza diaria de café. Al igual que el vino o el whisky, encontrar la mezcla perfecta requiere tiempo y temple desde el momento en que se arranca el grano de la planta. Quizá la parte más vital del proceso de preparación sea el importantísimo tueste, en el que los granos se someten a tuestes claros y oscuros y desarrollan los sabores que esperan los compradores.
Aunque existen multitud de formas de medir los perfiles de sabor de los granos de café, la medición del color puede ofrecer algunos de los resultados más precisos. Con un potente espectrofotómetro como los disponibles en HunterLab, la entrega de un producto preciso y consistente es más alcanzable que nunca.