El color desempeña un papel fundamental en diversos sectores, desde los alimentos que nos encanta comer hasta el revestimiento vinílico que colocamos en nuestras casas y los productos químicos de los que dependemos para la potencia y el rendimiento de los equipos. La medición objetiva y científica del color es una piedra angular de la calidad que ofrece varias ventajas a los fabricantes.
La medición del color promueve una mayor satisfacción del cliente
Medir la calidad del color ayuda a promover una mayor satisfacción al garantizar que los productos cumplan con las expectativas de los clientes. Una de las primeras formas en que los consumidores juzgan una marca y su calidad es a través del color. La apariencia de sus productos puede evocar emociones e indicar frescura, sabor, nutrición, pureza o seguridad superiores, todos los cuales influyen en las decisiones de compra. Los fabricantes cuyos productos mantienen una apariencia consistente generan una mayor satisfacción del cliente, lo que conduce a una mayor lealtad a la marca y a compras repetidas.