Con el auge de los sitios web y las aplicaciones de información sobre medicamentos, el color de los medicamentos es más importante que nunca. Fuente de la imagen: Karolina Grabowska, usuaria de Pexels
En 2013, la Clínica Mayo publicó un estudio que revelaba que al 70% de los estadounidenses se les había recetado al menos un medicamento con receta el año anterior, al 50% se le habían recetado dos o más medicamentos y el 20% tomaba cinco o más fármacos diferentes. Además, "el porcentaje de personas que tomaron al menos un medicamento recetado en el último mes aumentó del 44% en 1999-2000 al 48% en 2007-2008."1 Las razones de este aumento en el uso de medicamentos recetados son múltiples y complejas, y representan factores como la mayor disponibilidad de medicamentos eficaces, el envejecimiento de la población y una creciente disposición a buscar tratamiento para afecciones históricamente estigmatizadas o poco reconocidas, como la depresión y el TDAH. De hecho, los antidepresivos representan un 13% de las recetas anuales y el uso de medicamentos para el TDAH ha aumentado un 53% entre 2008 y 2012.2
A medida que aumenta la dependencia de los productos farmacéuticos de venta con receta para el tratamiento de enfermedades a corto y largo plazo, también lo hace la necesidad de vigilar la precisión de las prácticas de prescripción y uso de medicamentos. Con la llegada de Internet y las tecnologías móviles, se han desarrollado varios sitios web y aplicaciones de información sobre medicamentos para ofrecer a los pacientes la información que necesitan para comprender e identificar los medicamentos recetados. Aunque las empresas farmacéuticas han comprendido desde hace tiempo la importancia del color para figurar la percepción y facilitar la adherencia, estos sitios web y aplicaciones están haciendo que el color exacto de los medicamentos sea más importante que nunca.
El color de los medicamentos facilita su identificación y puede ayudar a los pacientes a confirmar que el medicamento que reciben es el que se supone que deben tomar. Fuente de la imagen: Carsten Schertzer, usuario de Flickr