Las placas de plástico desempeñan un papel crucial en la evaluación del color y el aspecto de los gránulos de plástico, ya que sirven como medio fiable para transformar las materias primas en una superficie tangible y uniforme que permite un análisis preciso. Estas placas se prensan en condiciones controladas, lo que permite a los fabricantes evaluar cómo se manifiesta el color de los gránulos cuando se moldean en una forma plana y uniforme. Para mejorar aún más su utilidad, las placas se pueden fabricar con diferentes características superficiales, como distintos niveles de brillo y texturas, para evaluar el impacto visual de estas propiedades en la percepción del color. Este proceso garantiza que el producto final cumpla con los requisitos estéticos y funcionales, lo que proporciona un control de calidad fundamental en industrias en las que la consistencia de la apariencia es primordial, como la automoción, los bienes de consumo y el embalaje.
Medición de la opacidad y el color
La opacidad se refiere a la capacidad de un material para impedir el paso de la luz. Al medir el color en materiales opacos, nos centramos en la reflectancia. La reflectancia es la forma en que la luz interactúa con la superficie del plástico y se refleja en nuestros ojos. Las comparaciones visuales de colores no son fiables debido a las limitaciones de la percepción humana del color y a la incapacidad de tener en cuenta las variaciones de textura. Los espectrofotómetros pueden estandarizar las condiciones para garantizar que la medición sea coherente y repetible.